Vitaminas Anti-Ansiedad

La ansiedad es una respuesta muy compleja que abarca síntomas variados y generalizados. La causa de la ansiedad es difícil de precisar, pues normalmente, se debe a múltiples factores combinados. Sin embargo, la alimentación y sobre todo, la atención que prestamos a nuestra nutrición es clave en la manera en que este trastorno puede evolucionar e incluso mantenerse.

 

Se han estudiado muchos suplementos que tienen gran potencial para tratar la ansiedad.  Acá mencionaré algunos de ellos:

Vitaminas, minerales (oligoelementos) y otros suplementos

Las vitaminas son nutrientes que, junto con otros elementos nutricionales, influyen en muchas de las funciones corporales. Son muy importantes para el buen funcionamiento del organismo. La mayoría de ellas el cuerpo no las produce y es necesario obtenerlas a través de la ingesta de alimentos. Los oligoelementos son elementos químicos presentes en pequeñas cantidades (menos de un 0,05%) en los seres vivos y tanto su ausencia como una concentración por encima de su nivel característico, puede ser perjudicial para el organismo.

Vitaminas del Complejo B

Muchas de las vitaminas del complejo B,  incluyendo B1 (Tiamina), B3 (Niacinamida) y B6 (piridoxina), son excelentes suplementos vitamínicos para la ansiedad. Cuando su cuerpo está pasando por el estrés agota las reservas de vitaminas C y B con rapidez. Las vitaminas B son necesarias para ayudar a mantener el correcto funcionamiento del sistema nervioso. Las deficiencias de vitamina B pueden causar irritabilidad, inquietud, fatiga, entre otras.

Algunas de las vitaminas de este complejo que pueden influir mucho en estados de  ansiedad:

Vitamina B1. La vitamina B1 o tiamina puede ayudar a reducir el estrés. Esto es muy importante cuando existe la necesidad de hacer frente a muchas demandas a la vez. Esta vitamina también ayuda a aliviar los síntomas de la depresión.

Vitamina B2. También juega un papel vital en la respuesta del cuerpo al estrés. Esta vitamina puede aliviar los síntomas físicos de estrés que son comúnmente dolor de cabeza y la depresión.

Vitamina B3. Niacinamida. La niacina trabaja en la construcción de serotonina. Este neurotransmisor influye en la inhibición de la ira y la agresión e influye en la temperatura corporal, el humor, el sueño y el apetito.

Vitamina B5. También llamada ácido pantoténico, es importante para el buen funcionamiento de las glándulas suprarrenales.

Vitamina B6. Ésta interviene en la elaboración de sustancias cerebrales que regulan el estado de ánimo, como la serotonina y en la síntesis de ácido gamma aminobutírico, que es un neurotransmisor inhibitorio muy importante del cerebro.

Vitamina B9. Mejor conocida como ácido fólico. Ayuda en la reducción de la homocisteína efecto en el cerebro, la cual es es un subproducto de algunos de los procesos del cerebro e influye en cómo se manejan situaciones de estrés.

Vitamina B12. La insuficiencia de esta vitamina puede conducir a la irritabilidad, la confusión, la ansiedad y el estrés.

Vitamina C

Esta vitamina es fundamental en el funcionamiento de la química cerebral y las glándulas suprarrenales (las que producen adrenalina). Fortalece, además, el sistema inmunológico.

Vitamina E

Es vital en tratamiento de la ansiedad pues es antioxidante.

Oligoelementos

El zinc, calcio, magnesio, potasio y selenio son importantes para mantener el organismo equilibrado y controlar la ansiedad. Buenos niveles de magnesio y calcio ayudan a prevenir la tensión nerviosa. El zinc por otro lado es un suplemento de la dieta para la ansiedad que generalmente calma el sistema nervioso. Potasio, al igual que la vitamina C, es eficaz en el buen funcionamiento de las glándulas suprarrenales mientras que el selenio es un potente antioxidante.

Ácido gamma aminobutírico (GABA)

Es un aminoácido constantemente utilizado para tratar la ansiedad y estados depresivos. Se puede encontrar en algunos tipos de pescado y otros mariscos, en el té, en frutos secos (especialmente almendras) y en el salvado de trigo.

Omega 3

 Los científicos han descubierto que existe una relación entre falta de omega 3 y depresión. Estos ácidos grasos ayudan a reducir la ansiedad. El aceite de pescado ayuda a mantener las membranas cerebrales flexibles. Esto ayuda a la circulación de las hormonas y neurotransmisores. Se obtiene muy bien del pescados (aceite de pescado), pero también existen alternativas, como las semillas de lino.

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Fuente:

BY. DIANA DÍAZ

http://www.tratamientoparatuansiedad.com/suplementos-para-tratar-la-ansiedad/